La razón clave del fallo de los aceites de silicona convencionales
En el moldeo por inyección de precisión y la fundición a presión de metales, la estabilidad del desmoldeo determina directamente la calidad del producto y la eficiencia de producción. Datos del sector muestran que una selección inadecuada del agente desmoldante puede generar tasas de rechazo superiores al 15 %, siendo especialmente problemático el desempeño de los aceites de silicona dimetílica convencionales a altas temperaturas. Los expertos coinciden en que solo los aceites de silicona modificados —como los amino- o epoxi-modificados— pueden satisfacer las exigencias de la fabricación avanzada.
Las altas temperaturas revelan las limitaciones de los aceites convencionales
Los moldes de alto rendimiento suelen operar entre 200 y 350 °C, y en condiciones extremas incluso por encima de 400 °C. En este entorno, los aceites de silicona dimetílica convencionales provocan con frecuencia adhesión al molde, carbonización y defectos superficiales.
En la práctica, pueden aparecer residuos carbonizados tras pocos ciclos, reduciendo la productividad y aumentando de forma significativa los costes por rechazo.
La causa es estructural: los aceites de silicona estándar carecen de grupos funcionales reactivos. Por encima de 200 °C, las cadenas moleculares se degradan y carbonizan, rompiendo la película de separación. Además, su baja adhesión a la superficie del molde acelera el fallo bajo presión.
Aceites de silicona modificados: películas estables para procesos exigentes
Los aceites de silicona modificados ofrecen una estabilidad térmica superior y una formación de película duradera. En aplicaciones aeroespaciales y en la industria del neumático, los aceites epoxi-modificados han mantenido los moldes limpios durante decenas de ciclos, reduciendo la porosidad hasta en un 70 % y elevando la tasa de conformidad del producto hasta el 99,8 %, además de prolongar notablemente los intervalos de mantenimiento.
Gracias a la introducción de grupos funcionales activos, los aceites de silicona modificados logran tres ventajas clave:
resistencia a altas temperaturas, fuerte adhesión de la película y excelente compatibilidad con los materiales.
Cada tipo responde a necesidades específicas:
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Aceites amino-modificados: ideales para polímeros polares como el nylon, mejoran el desmoldeo y la suavidad superficial
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Aceites epoxi-modificados: adecuados para procesos de alta temperatura y curado
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Aceites poliéter-modificados: ofrecen mejor perfil ambiental, adecuados para aplicaciones médicas y limpias
Una selección precisa reduce costes y rechazos
Los especialistas recomiendan elegir el agente desmoldante según la temperatura del proceso y el tipo de material: epoxi-modificado para fundición a presión, amino-modificado para moldeo por inyección de precisión y poliéter-modificado para aplicaciones con requisitos ambientales.
Los casos prácticos demuestran que el cambio a aceites de silicona modificados puede reducir significativamente la tasa de defectos y disminuir los costes totales de producción en más de un 15 %. A medida que aumentan los estándares de fabricación, los aceites de silicona modificados y personalizados se convertirán en la opción predominante del sector.
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