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“¡Encapsulado agrietado tras una semana a 85 °C!” – Una empresa de ensamblaje electrónico descubrió que el problema no era la formulación, sino la confusión entre términos: el proveedor entregó silicona de baja viscosidad en lugar de baja volatilidad, y estas propiedades son completamente distintas en estructura molecular y rendimiento.
Este error de terminología puede tener consecuencias graves. En LED, módulos de alimentación y sensores, la volatilidad de la silicona a alta temperatura provoca:
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contracción y agrietamiento del material
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condensación en superficies ópticas, generando pérdida de luz o distorsión de señal
Diferencias clave:
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Baja viscosidad (ej. 50 cSt): pequeña masa molecular, fluidez alta, pero fácil volatilización
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Baja volatilidad: alta masa molecular + distribución estrecha; incluso viscosidades medias (ej. 1000 cSt) permanecen estables a alta temperatura
Estándar para medir baja volatilidad: prueba de pérdida de peso a 150 °C por 3 h (u otras condiciones equivalentes). Requisito típico: volátiles ≤1 % (algunos productos automotrices ≤0,5 %). Silicona industrial común alcanza 3–8 %, no cumple.
“Muchos clientes solo miran la tabla de viscosidad y olvidan el ítem ‘volátiles’ en el COA”, comenta un ingeniero de aplicaciones. “Ayudamos a un cliente a cambiar de 50 cSt baja viscosidad a 1000 cSt baja volatilidad; aunque la viscosidad aumentó, la dispersión en la resina de encapsulado mejoró y la confiabilidad a largo plazo aumentó significativamente”.
Recomendaciones para clientes electrónicos:
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No indicar solo “baja viscosidad”, sino ‘volátiles <1 % a 150 °C por 3 h’
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Solicitar informe de TGA o método de horno estándar
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Priorizar siliconas lineales puras, tratadas para eliminar D4/D5
Como fabricante especializado en silicona electrónica, todos nuestros productos de baja volatilidad cumplen normas IEC 60216 o ASTM E1131, y se pueden personalizar para equilibrar fluidez y estabilidad.
Conclusión: En encapsulados electrónicos, lo invisible (volatilidad) es el mayor riesgo. Elegir la silicona correcta protege la fiabilidad a largo plazo.
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