Hasta diciembre de 2025, el mercado del silicón está atravesando una transición clave: de un prolongado exceso de oferta hacia un equilibrio ajustado y, en determinados períodos, incluso una escasez estructural. Este cambio está impulsado principalmente por los siguientes factores:
I. Lado de la oferta: la expansión de capacidad se desacelera notablemente y los recortes proactivos se vuelven habituales
Fuerte reducción de la nueva capacidad
En 2025, la nueva capacidad nacional de DMC asciende únicamente a unas 100.000 toneladas (como el proyecto de Xingfa Group en Mongolia Interior), muy por debajo del promedio anual de más de 300.000 toneladas incorporadas entre 2022 y 2024. Empresas líderes como Hoshine Silicon Industry y Dongyue Silicone Materials han declarado de forma explícita que “no volverán a expandir capacidad de manera ciega”.
Restricciones coordinadas de producción en el sector
Desde noviembre de 2025, los principales productores han implementado conjuntamente recortes de producción bajo la estrategia de “anti-involución”. La tasa global de operación ha descendido de más del 80 % a alrededor del 75 %, mientras que en algunos meses la capacidad en mantenimiento ha llegado a representar hasta el 20 %, aliviando de forma efectiva la presión de oferta.
Mayor soporte de costos
El aumento de los precios de la electricidad durante la temporada seca en el suroeste, la recuperación de los precios del silicio industrial hasta 9.800–10.200 RMB por tonelada, junto con mayores costos ambientales, han hecho insostenible la producción de bajo costo. Como resultado, plantas pequeñas y obsoletas continúan saliendo del mercado.
II. Lado de la demanda: debilidad tradicional frente a alto crecimiento emergente, con clara optimización estructural
Demanda débil en el sector de la construcción tradicional
La demanda relacionada con el sector inmobiliario, que representa aproximadamente el 30 % del consumo final, se mantiene en niveles bajos.
Fuerte impulso de nuevas energías y electrónica
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La demanda de selladores para fotovoltaica se ha disparado interanualmente, con un aumento de más del 50 % en las compras de DMC grado fotovoltaico en 2025;
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El consumo de silicón por vehículo en los vehículos de nueva energía es aproximadamente siete veces mayor que en los vehículos de combustión interna, lo que impulsa la demanda de selladores para baterías y compuestos de encapsulado electrónico;
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Las aplicaciones de alto valor en electrónica y electrodomésticos (encapsulado de chips, materiales de gestión térmica para 5G), así como en el sector salud (órganos artificiales, estética médica), continúan expandiéndose de manera sostenida.
Las exportaciones como válvula de equilibrio
En los primeros ocho meses de 2025, las exportaciones de polisiloxanos alcanzaron 373.000 toneladas, lo que supone un crecimiento interanual del 1,5 %, con un aumento especialmente notable hacia los países de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
III. Perspectiva de oferta y demanda: se espera un equilibrio dinámico en 2026–2027
Corto plazo (4T 2025 – 1S 2026)
Con los recortes de producción y la liberación de la demanda en temporada alta, el mercado se mantendrá en un equilibrio ajustado. El rango de soporte del precio del DMC se ha desplazado al alza, hasta 11.000–12.000 RMB por tonelada.
Medio plazo (2026–2027)
A medida que las nuevas incorporaciones de capacidad prácticamente se estancan (la CAGR de capacidad a cinco años cae al 2,17 %), mientras que la demanda de los sectores emergentes crece a una CAGR estimada del 5–7 %, podrían comenzar a aparecer brechas entre oferta y demanda.
Largo plazo
Con una mayor concentración del sector (CR5 superior al 60 %) y un aumento de las barreras tecnológicas, la industria del silicón avanzará desde un producto químico a granel hacia materiales funcionales de alto valor, lo que fortalecerá la estabilidad de los márgenes y la rentabilidad.
Conclusión
El mercado del silicón está pasando de un ciclo de exceso de oferta impulsado por la capacidad a una nueva fase de equilibrio caracterizada por una mejora en la estructura de la demanda y una oferta más racional. A partir de 2026, se espera que la industria entre en un nuevo ciclo de crecimiento con volúmenes estables, precios al alza y recuperación de beneficios.