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Un vehículo eléctrico de alta gama utiliza en promedio 40–50 kg de adhesivo, más de siete veces que un automóvil convencional de combustión interna. Detrás de esta “revolución del adhesivo”, el silicón, como material base clave, desempeña cinco roles “ocultos” profundamente integrados en la seguridad y el rendimiento del paquete de baterías, desde la conducción térmica hasta la amortiguación, desde el aislamiento hasta la refrigeración. Cada gota es crucial para la seguridad general del vehículo.
Según estimaciones de la industria, un solo paquete de batería de tracción contiene entre 3 y 8 kg de materiales con silicón. Sus funciones principales incluyen:
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Estructura fluida para geles térmicos
El aceite de silicón lineal de alta pureza (viscosidad 50–1000 cSt) sirve como base, proporcionando a los geles baja resistencia térmica (<0,2 ℃·cm²/W) y estabilidad a largo plazo en bombeo. Requisitos: iones metálicos <1 ppm, volatilidad <1 % @150℃ para evitar precipitación a altas temperaturas y obstrucción de canales.
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Barrera de aislamiento en encapsulado de ECU
El silicón modificado con fenilo aumenta la resistencia al calor por encima de 200℃, manteniendo al mismo tiempo una rigidez dieléctrica >30 kV/mm. En OBCs (cargadores a bordo) y módulos DC-DC, previene descargas eléctricas de alta tensión y la entrada de humedad.
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Protector elástico para selladores de la carcasa de la batería
El silicón hidroxi o vinílico participa en la reticulación, asegurando que los selladores mantengan una elongación a la ruptura >300 % durante ciclos térmicos de –40℃ a 120℃, resistiendo vibraciones y tensiones por expansión térmica.
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Medio seguro para refrigeración por inmersión
El aceite de silicón de baja viscosidad (<5 cSt) y alto punto de inflamación (>180℃) se utiliza en sistemas de refrigeración líquida en contacto directo con las celdas, ofreciendo alta aislación y compatibilidad con materiales sin corroer las láminas de cobre ni las carcasas de aluminio.
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Núcleo amortiguador para almohadillas entre módulos
El silicón con alto contenido de fenilo confiere al caucho de silicón una excelente resistencia a la deformación permanente por compresión (70℃×22h <15 %), absorbiendo impactos y evitando el desplazamiento de las celdas o cortocircuitos.
“Antes, el silicón solo era un aditivo; ahora es un portador funcional”, dice un ingeniero de materiales de un fabricante líder de baterías. Para cumplir con los estándares automotrices, los proveedores deben presentar certificación IATF 16949, datos de pruebas AEC-Q200 y trazabilidad por lote.
Con la adopción de plataformas de alto voltaje de 800V y la tecnología de fundición a presión integrada, el valor del silicón por vehículo ha aumentado de cientos a miles de yuanes. Para los fabricantes nacionales de silicón, quien pueda entregar de manera confiable productos de alta pureza, bajos en impurezas y personalizados por aplicación, tiene la clave de acceso a la cadena de suministro de vehículos eléctricos.
En esta ola de electrificación, el material más silencioso —el silicón— se está convirtiendo en la base de seguridad más indispensable.
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