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En diciembre de 2025, el gigante químico global Dow anunció un aumento de precios del 10%-20% para sus productos de silicona en la región de Gran China. La noticia generó inmediatamente debate en la industria: para las empresas que dependen fuertemente de silicón importado, los costos de materia prima aumentan aún más. Al mismo tiempo, surge la pregunta: ¿puede el silicón nacional cubrir esta demanda y aprovechar la oportunidad de sustitución de importaciones?
Durante mucho tiempo, muchas empresas consideraron al silicón importado como la opción predeterminada por su “estabilidad y alta calidad”. Efectivamente, las marcas internacionales mantienen ventajas en control de impurezas, consistencia de lotes y respuesta técnica rápida. Sin embargo, con la continua modernización de la cadena de silicona en China, esta brecha se está reduciendo. Los datos muestran que los principales silicones nacionales de alta pureza ahora igualan o incluso superan a las marcas internacionales en contenido de metales, color y valor de ácido. En cuanto a distribución de peso molecular y control de impurezas volátiles, los productos nacionales alcanzan tolerancias de viscosidad de lote de ±3%, mucho mejor que el estándar anterior del 10%.
Más allá de las especificaciones del producto, la capacidad de respuesta del servicio es otra ventaja significativa del silicón nacional. Mientras que antes los pedidos de importación podían tardar semanas en aprobarse y entregarse, los proveedores nacionales pueden entregar muestras en 48 horas y producir lotes en aproximadamente 7 días, reduciendo significativamente el tiempo de inactividad en producción. Muchos fabricantes también ofrecen silicón de distribución estrecha personalizado, informes GC-MS/ICP-MS y asistencia en pruebas de compatibilidad, evolucionando de proveedores de materia prima a socios de soluciones.
Frente al aumento de precios de Dow, la oportunidad para el silicón nacional como sustituto de importaciones se hace evidente. Especialmente en áreas sensibles a impurezas y rendimiento —pasta térmica, silicones funcionales electrónicos, cosméticos y excipientes farmacéuticos—, las empresas están reconsiderando las opciones nacionales. Expertos de la industria señalan que, cuando el silicón nacional cumple simultáneamente con rendimiento, costo y capacidad de respuesta de la cadena de suministro, la mentalidad de “importación primero” probablemente desaparezca, acelerando la tendencia de sustitución.
Por supuesto, el mercado nacional aún no es completamente uniforme: no todos los proveedores pueden ofrecer la combinación de alta pureza, consistencia de lote y soporte técnico profesional. Al seleccionar proveedores, las empresas deben priorizar desgasificación al vacío y destilación precisa, sistemas de control de calidad sólidos y certificaciones de cumplimiento (REACH, USP, FDA).
En general, el aumento de precios de Dow no solo representa un desafío de costos, sino también una oportunidad de mercado para el silicón nacional. Los proveedores con capacidad técnica y de servicio genuina están bien posicionados para aprovechar el crecimiento de materiales de alta gama. Para las empresas de downstream, elegir silicón nacional de alta gama no solo reduce costos, sino que también ayuda a establecer una cadena de suministro más estable y flexible.
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